SUPERMERCADOS TOTALES
Supermercados Totales
Ubicación: Funes, Santa Fe, Argentina.
Proyecto: 2026.
Superficie: 2250,00 m²
Memoria Descriptiva:
«La arquitectura comercial no debería limitarse a facilitar el consumo; debe construir lugares donde la vida cotidiana ocurra con mayor calidad”
Proyectar un supermercado representa hoy un desafío que trasciende la resolución eficiente de un programa comercial. Si bien la funcionalidad, la logística y la operación continúan siendo aspectos fundamentales, la arquitectura contemporánea demanda una mirada más amplia, capaz de transformar un edificio destinado al consumo cotidiano en un lugar de calidad espacial, identidad y encuentro ciudadano.
Desde el inicio del proyecto entendimos que la arquitectura debía aportar valor más allá de la actividad comercial. La propuesta busca redefinir la experiencia de compra a partir de espacios abiertos, luminosos y flexibles, donde la escala del edificio no genere una sensación de anonimato, sino de proximidad y bienestar. La transparencia de las fachadas establece una relación permanente entre el interior y la ciudad, mientras que los amplios aleros y los espacios públicos que rodean al edificio prolongan la actividad comercial hacia el exterior, generando un ámbito de permanencia que enriquece la vida urbana.
El edificio se organiza mediante una estructura clara y racional que permite grandes luces y una planta libre, facilitando tanto el funcionamiento cotidiano como la adaptación futura de los espacios. La ausencia de apoyos intermedios en los sectores principales favorece una lectura continua del interior y otorga flexibilidad para reorganizar la disposición comercial conforme evolucionen las necesidades del mercado.
La iluminación natural constituye uno de los principales recursos proyectuales. Grandes superficies vidriadas y lucernarios permiten que la luz acompañe el recorrido de los usuarios, reduciendo la dependencia de iluminación artificial y generando una atmósfera más confortable. La incorporación de vegetación, tanto en el espacio público como en sectores interiores, contribuye a humanizar la escala del edificio y reforzar una experiencia de compra más amable y cercana.
La materialidad combina hormigón, acero, vidrio y madera, buscando expresar una arquitectura contemporánea, sobria y duradera. La envolvente de lamas verticales funciona simultáneamente como recurso compositivo y elemento de control solar, otorgando identidad al edificio y mejorando su desempeño ambiental. El gran volumen en voladizo que caracteriza la esquina principal no constituye únicamente un gesto formal; expresa la vocación del proyecto de abrirse hacia la ciudad y construir un espacio protegido de encuentro para peatones y clientes.
Entendemos que la arquitectura comercial posee una responsabilidad urbana que excede la rentabilidad del emprendimiento. Un supermercado recibe diariamente a cientos de personas y se convierte, muchas veces, en uno de los edificios más frecuentados de un barrio. Por ello, su diseño debe contribuir a mejorar la calidad del espacio público, favorecer la accesibilidad, incorporar paisaje y ofrecer ambientes que dignifiquen tanto la experiencia de quienes compran como la de quienes trabajan en él.
Este proyecto refleja esa convicción. Más que diseñar un edificio para vender productos, buscamos construir un lugar donde la arquitectura acompañe la vida cotidiana, integrando eficiencia operativa, calidad espacial y compromiso con la ciudad. Porque incluso en la arquitectura comercial, cada proyecto representa una oportunidad para hacer mejores ciudades y mejores experiencias para las personas.

